Cuando de fútbol se trata, las decisiones de Roma y Azul no quedan libradas al azar y el libre albedrío no tiene pleno funcionamiento. Para las hijas de Dalma Maradona hay caminos ya definidos, sobre todo si se trata del club del que son hinchas. La actriz charló con Luquitas Rodríguez y Roberto Galati en el programa especial de Paren La Mano, El Tribunero, y comentó cuáles aspectos de la crianza de sus hijas no admiten imprevistos.
Juicio por la muerte de Maradona: la Fiscalía pidió 12 años de prisión para Leopoldo Luque y la absolución de otro acusadoFiel a su legado familiar y a la huella imborrable que dejó su padre en la historia xeneize, Dalma aclaró que la elección del equipo es la única norma estricta en su hogar. “Mis dos hijas no tienen... pobres, pero no tienen ninguna chance de ser de otro cuadro. No, pueden elegir lo que quieran. Igual están muy contentas de ser de Boca, ¿eh?”, afirmó con simpatía durante la entrevista.
La pasión xeneize en el día a día
Pese a sus cortas edades, de 7 y 4 años, la actriz detalló cómo sus hijas viven el día a día vinculadas a los colores Azul y Oro. Ante la consulta del conductor sobre si las pequeñas practicaban el deporte en alguna posición específica, Dalma descartó un rol activo en la cancha, aunque confirmó la devoción por seguir las jornadas del equipo de la Ribera: “No, no juegan a la pelota, pero sí ven los partidos. Tienen siete y cuatro”.
La charla continuó distendida y Rodríguez bromeó con la posibilidad de que alguna de las dos continuara una saga familiar bajo los tres palos. Ante la ocurrencia, la hija del '10' se mostró totalmente abierta en cuanto al futuro profesional de sus hijas, manteniendo intacta únicamente la condición de mantener el sentimiento tribunero: “No, no. Y tampoco creo que quieran, pero igual si quisieran podrían, por supuesto. Si son de Boca está todo bien”.
Los ademanes hereditarios del '10'
El momento más reflexivo y conmovedor de la entrevista llegó cuando Roberto Galati le preguntó si advierte en sus hijas o en su sobrino Benjamín Agüero rasgos o ademanes que evoquen la figura de Diego Maradona. Visiblemente movilizada por la memoria de su padre, Dalma reconoció la emoción que le causa la sola mención del tema: “Es terrible esto de lo que me estás hablando porque voy a llorar”.
A la hora de repasar las herencias familiares, la actriz detalló las similitudes físicas y de comportamiento de los más pequeños de la casa. Si bien señaló que Benjamín tiene rasgos marcados que remiten a su tía Gianinna, se detuvo con asombro al describir el particular andar de Azul, su hija menor: “Pasa algo con Azul, con mi hija, la más chiquita, que camina igual. Te lo juro. Camina así. Yo digo: ‘Pero no lo conociste, no lo viste caminar así, no sabés por qué’. O sea, lo vimos y yo dije: ‘No, soy yo que estoy flasheando las ganas de que tenga algo’. Porque aparte es blanca, colorada, en el físico no es nada parecida a mi papá. Y dije: ‘No, soy yo que tengo las ganas de que tenga algo’. Cuando me lo dijo otra persona dije: ‘Pará, menos mal, tipo lo están viendo’. Y la forma que tiene de hablar y cosas que digo: ‘Guau. Increíble’”.
El recuerdo presente en la Selección
El recuerdo vivo del astro argentino trasciende las fronteras de la intimidad familiar y se extiende a cada hito deportivo del seleccionado nacional. Tiempo atrás, luego del triunfo argentino frente a Inglaterra en Atlanta por las semifinales del Mundial, la propia Dalma compartió en sus redes sociales el profundo lazo que aún la une a su padre. En un sentido mensaje, reflejó el sentimiento de presencia constante: “¡Desde que me subí al avión que no paro de llorar! ¡Porque te extraño a más no poder y porque estás en todos lados!”.
Finalmente, la vivencia futbolística de Dalma reafirma cómo la figura de Diego permanece inalterable en el recuerdo colectivo y en la esencia de su propia familia. En aquella misma publicación dedicada a su padre, concluyó destacando el cariño popular y el acompañamiento que percibe a donde sea que vaya: “La cancha fue una locura con Leo y su equipazo... Igual te lo cuento como si no lo hubieras visto… si estabas ahí, cerquita. Lo sé. Tus amigos me custodiaron y me hicieron acordar a vos todo el tiempo. ¡La alegría que me da que te recuerden con tanto amor!”.